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America

2007-05-18

AMERICA/BRASIL - V Conferencia General en Aparecida - “La iglesia en América Latina y en el Caribe necesita decidirse a ser resueltamente una Iglesia misionera para salir en búsqueda de los católicos alejados y de todos que poco o nada conocen de Jesucristo”: intervenciones de los jefes de los Dicasterios de la Santa Sede

Aparecida (Agencia Fides) - La primera semana de desarrollo de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe se ha caracterizado por una fraternal comunión, que refleja no sólo el clima especial eclesial que se ha generado sino principalmente, la preocupación de los obispos y participantes en que en esta reunión el Espíritu Santo les permita entender qué desafíos tienen hoy el continente y qué respuesta pastorales adecuadas deben darse.
Dentro de la agenda de trabajos de la V Conferencia General ha tenido lugar las intervenciones de los diversos representantes de los Dicasterios de la Santa Sede. Su Em. el Cardenal Claudio Hummes, OFM, Prefecto de la Congregación para el Clero puso en evidencia en su intervención que ante la situación económica, social, política y religiosa que vive en estos momentos América Latina, “la Iglesia en América Latina y en el Caribe necesita decidirse a ser resueltamente una Iglesia misionera dentro de su propio territorio, para salir en búsqueda de los católicos alejados y de todos que poco o nada conocen de Jesucristo y su Reino”. Destacó pues que esta V Conferencia “deberá decidirse por una gran misión continental permanente”, en la que serán agentes fundamentales e indispensables en las parroquias y en los diversos ambientes de la sociedad los presbíteros y los diáconos permanentes. “Ellos serán decisivos para el éxito de la misión. La formación en nuestros seminarios y la formación permanente de nuestro clero deberían asumir como tarea urgente el despertar de este espíritu misionero”, afirmó el Prefecto de la Congregación para el clero.
El Arzobispo Mons. Stanislaw Rylko, Presidente del Consejo Pontificio para los Laicos, afirmó que “hoy más que nunca se requiere una atenta formación cristiana, un fuerte arraigo y alimento comunitario, un agudo discernimiento a la luz de la fe y un compromiso coherente, competente y valiente en la vida pública por parte de nuevos sectores laicales”. Recordó también la importancia de “tener presente la necesidad y exigencia de una renovada, más coherente e incisiva presencia de los fieles laicos en los areópagos culturales y escenarios políticos en los que se desarrolla la vida de las naciones”. A continuación el Presidente del Consejo Pontificio para los Laicos destacó como desde los años ochenta, también se difunden con vigor en América Latina los nuevos y muy diversos movimientos y comunidades eclesiales. “De ellos- continuo Mons. Rylko - mucho se puede aprender en cuando métodos, caminos y escuelas de formación y acompañamiento de discípulos y misioneros del Señor. Considero que los movimientos y nuevas comunidades que han surgido bajo el influjo del Espíritu Santo en estas tierras latinoamericanas son un verdadero signo de esperanza. Éstos han ofrecido a Latinoamérica un fuerte impulso misionero y una gran fantasía misionera en la presentación del anuncio de Cristo y en la formación en la fe , cooperando con fidelidad a la misión de la Iglesia no sólo en América Latina sino en el mundo entero”.
Por su parte Su Em. el Cardenal Alfonso López Trujillo, Presidente del Consejo Pontifico para la Familia, explicó en su intervención los principales desafíos y peligros a los que se enfrenta la familia actualmente en esta región del mundo, “con nuevos y enormes retos, nunca antes conocidos”, preguntándose si somos todos suficientemente conscientes de este gran reto. “Se dan falsas “definiciones” de la familia y de la vida - afirmó el Cardenal - que aprisionan la verdad en nuevas ideologías”. Por ello recordó que como pastores “hemos de ser salvaguarda de la Verdad, del Evangelio y ser portadores de esperanza”. Ante esta situación consideró que son necesarias políticas familiares, “sobre todo para proteger y ayudar a las familias pobres que sufren por una economía inhumana en el mundo y en nuestros países”.
También ha intervenido el Cardenal D. Renato Martino, Presidente del Consejo Pontificio ‘Justicia y Paz’ quien constató que “en algunos de los países de América Latina se registran los más altos índices de desigualdad del mundo. Por lo tanto, la cuestión del desarrollo de todo el hombre y de todos los hombres de estos países sigue sin resolverse, más aún, en algunas realidades nacionales se ha agravado”. Recordó a continuación como la Iglesia “que es intrínsecamente misionera está llamada a acompañar estos cambios, a veces dramáticos, con la gracia del anuncio del Evangelio, recordando siempre que «la evangelización no sería completa si no tuviera en cuenta la interpelación recíproca que en el curso de los tiempos se establece entre el Evangelio y la vida concreta, personal y social del hombre»”. Pero el anuncio cristiano está íntimamente unido a la promoción humana, al compromiso por la justicia, la paz y la solidaridad. Para ello recordó como la Iglesia cuenta con un instrumento esencial en esta misión, como es la doctrina social de la Iglesia. “Esta enseñanza - afirmó - forma parte de su misión y es instrumento de evangelización porque ilumina la vivencia concreta de nuestra fe”. Considera pues el Presidente del Consejo Pontificio que esta V Conferencia “constituye una ocasión oportuna para consolidar el “nuevo impulso” que la doctrina social conoce en el continente latinoamericano”. A continuación realizó una serie de propuestas desde esta perspectiva como son: insertar adecuadamente la doctrina social en los itinerarios formativos de los candidatos al sacerdocio y a la vida consagrada, de los catequistas y laicos comprometidos, oportuno incrementar los instrumentos formativos en doctrina social, en las comunidades, consolidar -o instituir donde no existan todavía- las estructuras dedicadas a la doctrina social a nivel universitario y con carácter rigurosamente científico, hacer que la doctrina social sirva como referencia esencial en la acción pastoral encaminada a formar para el compromiso social y político de los fieles laicos católicos.
El Cardenal Paul Poupard Presidente Del Consejo Pontifício para la Cultura y del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso ofreció cinco puntos de orientación de una pastoral de la cultura, en orden a una autentica evangelización inculturada. “Vivir y participar la amistad con Cristo.- afirmó - es evangelizarla cultura con la fuerza propia del apóstol, inundando los ambientes de la familia, la educación, la comunicación, la vida pública, los escenarios de migración, de culturas rurales, indígenas y afro americanas, y la cultura aveniente en las grandes megápolis, con la experiencia de fe en el Resucitado”. (RG) (Agencia Fides 18/5/2007 Líneas: 77 Palabras: 1.087)

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